No soy inteligente ni poseo el don de la belleza. He ocultado hechos que debí contar. A menudo carezco de sensibilidad y confiar en mí, muchas veces no es la decisión adecuada. Soy extremadamente bipolar y nunca sabes que Alejo te puedes encontrar. No tengo excesivos amigos aunque aprecio mucho a los que tengo. Soy vago y mi lentitud mental desquicia a quienes están a mi lado. Presumo de tener mente abierta pero me aferro a mis antiguas creencias personales con gran fuerza. Si realmente te preocupa el hacer las cosas bien mientras tengas posibilidad, cuando nos ocurren hechos que nos hacen plantear si eres buena persona o no, podemos caer en el error de sumirnos en el pesimismo más profundo y creer que no mereces lo que tienes ni lo que has conseguido hasta ahora; que no eres tan bueno ni guay no solo como los demás piensan, sino también como tú mismo piensas que eres. En ese momento, fuera de todo pensamiento narcisista o ególatra, solo debes trabajar en mejorar y convertirte en mej...