Nuestras vidas dependen mayoritariamente de nosotros pero también es afectada por multitud de diferentes factores externos positivos y negativos. Algunos impactos negativos pueden ser realmente anecdóticos pero otros pueden resultar ser grandes meteoritos que golpean, y en ocasiones, arrasan por completo la concepción del mundo con la que vivíamos hasta entonces. La forma en la que reaccionan los seres humanos ante la destrucción de sus planetas internos es variante al depender de millones de factores. Pero a la vez todos se pueden resumir en uno, resultado de lo que ha sido su vida: Su personalidad. Después de saber encajar la dura arremetida, para sobrevivir a la inminente extinción de todo signo de vida interior, se debe repoblar el mundo comenzando con lo más básico. Un nuevo mar y animales que le den sentido. Es decisión propia de cada persona elegir si rellenar el mar de vacíos y simples pececitos, de energéticas pero violentas pirañas o de inteligentes y bellos delfines. Rel...