Duele ver como las personas usan el amor para conseguir felicidad e ilusión y lo repudian cuando en malos periodos de una relación las cosas no son tan perfectas como debieran. Duele ver como el amor se convierte en un instrumento más al servicio de las personas para usarlo a su conveniencia según unas circunstancias concretas. Duele ver que la cualidad más profunda y natural del amor sea profanada en el 99% de las ocasiones. El amar y sacrificarte incondicionalmente por hacer feliz a tu supuestamente pareja de vida. Ciertamente el enamoramiento tiene un significante componente aleatorio y no siempre es fácil tomar una buena decisión sobre a quién amar o a quien no. Los enamoramientos existen y es difícil de controlarlos y gestionarlos cuando te toca. Pero lo indudable y objetivamente cierto es que cuando no eres capaz de elegir conscientemente a tu pareja, tampoco lo eres para sostener una relación en malos periodos donde no sea tu corazón quien te incite desde dentro a hace...