Ante la situación final descrita en la anterior entrada, Epicuro se muestra como el filósofo de orden terrestre . Explica que el error práctico que se esconde en cualquier intento de teoría política anterior está en que arrastran determinados compromisos con aquella forma de lo real, que es precisamente lo que hay que superar. Restos mitológicos. Epicuro decía: “Feliz tú que huyes a velas desplegadas, de toda clase de cultura” . Toda la cultura tradicional es solo objeto de rechazo, lastre que nos conduce a la infelicidad, olvido de esa inmediatez donde se encierra todo bien. No se negaba con ello a la cultura del logos y del raciocinio pero insistía en el hecho de que esa cultura había establecido “valores”, dejando que muchas veces flotasen sobre la realidad, ensombreciéndola, en lugar de clarificarla. Entendámoslo. No estaba en contra de la sociedad. Simplemente entiende que si bien en esta vida hay que esforzarse, en la medida de lo que se pueda en actuar “sabiamente”; ni la cult...