No sé si porque el ser humano nunca ha tenido la oportunidad de pensar y de expresar sus opiniones sin miedos o porque nos la suda, todavía hoy en día, no somos capaces de pensar libremente. No somos capaces de expandir nuestra mente más allá de lo imaginable, más allá de donde nos encontramos en este momento. No tenemos una opinión propia sobre muchas cosas. No ejercemos nuestro derecho y poder de pensar. Tenemos la oportunidad de crear un mundo a nuestra medida, donde nuestros deseos y necesidades nunca más se vean reprimidos y sin embargo, ni siquiera hemos dado un paso aun. Encima, no solo no pensamos por nosotros mismos, sino que somos de mente cerrada, y si alguien dice algo que nos saca de nuestros dogmas de existencia, nos enrabietamos y luchamos contra esa idea. Bajo el lema ¡A mí nadie me dice lo que tengo que hacer! Cuando en realidad eso es precisamente lo que haces, hacer lo que te dicen que hagas. Nuestro ego también nos juega malas pasadas. Chicos y chicas a los 20 añ...