Ir al contenido principal

La muerte

hoja marrón en Otoño

Que nuestra naturaleza animal nos provee desde el principio con una serie de herramientas e instintos que nos serán vitales para sobrevivir no es nada nuevo, pero esta afirmación esconde dos verdades. La primera es la que literalmente describe y la segunda, es el hecho implícito a la anterior afirmación de que no estamos innatamente preparados para vivir, ya que algunos de estos mecanismos que tenemos para sobrevivir, no son los apropiados para vivir.

Además, los mecanismos que poseemos para sobrevivir están naturalmente enfocados al corto plazo, mientras que en el mundo actual necesitamos mecanismos que nos ayuden no solo a corto plazo, sino sobre todo a medio y largo plazo; y no a sobrevivir, sino a vivir una buena vida. De forma que cuando antes, ante el peligro, la huida era una posibilidad inteligente, ahora el huir de tus problemas no hace sino empeorar tu situación. Si en el pasado actuabas con la intención de vivir, posiblemente no sobrevivieras más que unos días antes de que un león te cogiera desprevenido y en la actualidad, si actúas con la sola intención de sobrevivir, no vivirás plenamente durante toda la vida.

Y mediante la cadena lógica de afirmaciones expuestas en los anteriores párrafos, llegamos al problema de la sociedad moderna occidental, como hemos de vivir para ser felices sin estar realmente predispuestos a ello. Y aunque esta pequeña introducción, pueda ser punto de partida de casi cualquier tema relacionado con el ser humano, yo voy a hablar sobre la idea de la muerte. Comenzaré a lo grande revelándoos un secreto. ¡La muerte ha muerto!. Y quienes la siguen temiendo no están sino encerradas en nuestro pasado animal.

Dichas personas erran en su enfoque de vida de manera sustancial, puesto que no solo no nos ayuda a vivir, sino que nos perjudica de manera notable. El miedo a morir es un sentimiento terriblemente contagioso y contraproducente debido a que es antesala del miedo a arriesgarnos, por tanto, del miedo a esforzarnos y por último, acaba siendo antesala del miedo a vivir. Esto acarrea la perdida de la gran capacidad de interacción sobre el mundo que nos hace humanos, y al deshumanizarnos, empiezan los omnipresentes problemas psicológicos que acabaran por hacernos sentir primero apáticos, después depresivos, para acabar siendo carroña de la sociedad.

Quienes mirando a su futuro, miran la muerte como un suceso desgraciado y se pasan día tras día proclamando el “ojalá pueda vivir por lo menos hasta los 100 años”, no se dan cuenta de la insignificancia del morir o no, respecto a la idea de ser feliz acostándote cada noche con la sensación de sentirte realizado. Esa sensación que puede ser causado por ver crecido, madurado y logrado el éxito en su vida a tu hijito o hijita, o por haber participado de alguna manera en la felicidad ajena, o simplemente por haber vivido a muerte con tus ideales de vida.

Resumiendo, el sentirse realizado se consigue mediante la consecución del proyecto de vida que nosotros mismos nos hemos propuesto. ¿Realmente te sigue pareciendo tan importante el vivir más?. Para los avispados que siguen pensando “¡a mí me gustaría ser feliz pero viviendo muchísimos años!”, les digo que la felicidad mayormente te la proporciona el pasado y si no has podido ser feliz y por tanto, disfrutar de la vida al llegar a los 50-60 años, el vivir 30 años más, por un lado, no te va a servir para nada y por otro lado, si has conseguido haber sido feliz y sentirte completo como ser sentimental que eres, dudo que te vaya a importar mucho el vivir mucho mas o no.

Hablando ahora personalmente… nunca he temido a la muerte. No consideraría una desgracia el morirme mañana pues hasta el día de hoy, he vivido una vida perfecta y en armonía conmigo mismo. Estoy orgulloso de mí mismo. Me considero realizado por el pasado y grandemente motivado para el futuro. ¿Quiero vivir más?. ¡Claro, ni he empezado todavía a cumplir mi proyecto de vida y como he dicho antes, de este proyecto depende gran parte de la felicidad!. Tengo mis motivaciones y realmente pienso que puedo ser de utilidad al mundo. ¿Debo tener miedo a morir?. Si somos capaces de dejar de lado el instinto de supervivencia, es algo ridículo. Absurdo. Un sin sentido. Miedo se puede tener a vivir eternamente en el infierno, o a que se te muera un hijo, ¡Pero no a la nada!. En este sentido tampoco entiendo a cierto sector religioso. ¿Realmente (y pensarlo fríamente) no os parecería un autentico coñazo el vivir en un cielo idealizado eternamente?. ¡¡¡Ni aunque me paguen!!!.

La realidad está compuesta de una cantidad infinita de elementos pero en contraposición a ella, existe la realidad humana, que se trata básicamente de sentimientos y emociones. Eres feliz o infeliz, disfrutas o sufres, te sientes auto realizado o depresivo, etc. Y esto es lo único que realmente nos importa. Para su logro o esquivo es por lo único que cada día nos levantamos, nos desgastamos y nos volvemos a acostar. ¡Para lo único!. ¿Vivir 20 años más?, ¿Me va a hacer feliz eso?. Una vez has sido feliz, la muerte pierde su total importancia. Al vivir más, simplemente estarás haciendo un favor a tu especie sobreviviendo tal y como estás programado para hacer, pero es algo totalmente neutral para ti como persona y ser evolucionado que eres.

PD1: Absolutamente todo lo que he dicho vale solamente para los habitantes que viven en una buena situación económica. En ningún momento he querido quitar drama a la penosa situación en la que viven y mueren tantos millones de personas.

PD2: Nunca he sufrido la pérdida de un familiar cercano, por lo que si ocurriese, existe la posibilidad de que mi punto de vista varíe. Pero si ocurriera y dicho desde la no experiencia, lloraría por lo felices que nos hemos hecho el uno al otro y no por la desgracia de dejar de vivir, que como he dicho y es el núcleo de esta entrada, no lo considero una desgracia en sí misma.

Comentarios

  1. Cito a Woody Allen en la pelicula Annie Hall " Yo creo que la vida está dividida en lo horrible y lo miserable. En esas dos categorías. Y lo horrible son los enfermos incurables, los ciegos, los lisiados... No se como pueden soportar la vida, me parece asombroso. Y los miserables somos todos los demás. Así que al pasar por la vida deberíamos dar gracias por ser miserables. Por tener la suerte de ser miserables. "

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Desconectar

El ser humano está perdiendo facultades mentales básicas inherentes a él y el culpable es él mismo. El individuo de hoy no piensa, solo hace. El individuo de hoy no habla, solo dice cosas. Hoy en día no se quiere a un país, ni se tiene un ideal, muchas veces ni siquiera un objetivo personal, simplemente se ama a la empresa Apple y sus homólogas. Estamos ya tan habituados al marketing y a los slogans publicitarios que creemos omitir dicha parte de información cuando vemos la televisión o estamos en internet , pero lo cierto es que estamos mamando para nuestros adentros cada cachito de propaganda. Después de venir de currar a un ritmo aterrador y una cantidad de horas ingente nos vamos directamente a la tele y ahí nos quedamos horas y horas. Chupando información vacía de contenido. Los jóvenes y no tan jóvenes no se pueden separar de las redes sociales y móviles de última generación. Son palabra, gente y antisociales en vez de significado, personas y sociales. En su afán ...

El eterno presente

Entre las cosas que nuestra sociedad considera carentes de valor o socialmente no aceptadas está la de pensar libremente. La de razonar desde 0, la de llegar a conclusiones distintas a las que piensa la mayoría, la de formular una crítica activa de los ideales y pilares sobre los que se apoyan nuestra cultura, etc. En mi caso particular, esta manera de ver la vida se traduce en un blog donde escribo mis razonamientos, inquietudes y vivencias. Sin caverna no hay mito ha vivido distintas etapas, la cuales han estado marcadas por lo que siento hacia él. En su comienzo sentía muchísima vergüenza. Un adolescente siempre tiene miedo a no ser aceptado por sus amigos y familia. Buscar el equilibrio entre lo que uno es y lo que el resto de la sociedad quiere que él sea no es tarea menor. Un par de años más tarde, varios de mis amigos llegaron a él y a algunos les encantó. Igualmente la familia lo aceptó y apreció, e incluso a las novias les gustaba mi vena pensadora y escritora. Fina...

La mentira de viajar

Los avances tecnológicos, sociales y económicos de los últimos 80 años nos han dado la posibilidad de conocer mundo. Ahora somos capaces de ahorrar un poquillo de nuestro salario mensual para poder emplearlo en nuestros días de vacaciones, derecho logrado y regulado por el artículo 38 del Estatuto de los Trabajadores publicado en 1980; utilizando como medio, aviones comerciales que se llevan perfeccionando desde el 7 de diciembre de 1944, con la formación de la Organización de Aviación Civil Internacional . A pesar de la reciente popularidad ganada en occidente por viajar y de la necesidad creciente de huir de nuestra realidad de forma periódica; al igual que viajar es una autentica necesidad para que las mentes de los jóvenes se amplíen y se encuentren mentalmente cómodos en la realidad globalizada en la que vivimos; viajar es solamente un capricho capitalista más para aquellos que superamos la treintena y que hemos tenido la posibilidad de hacerlo durante nuestra juventud. ...

Edades

La vida se ve distinta dependiendo del cristal con el que se mire y para comprender mejor las diversas situaciones que se pueden dar, es necesario tener la capacidad de poder observarla utilizando diferentes lentes a voluntad. A continuación os voy a revelar una de las lentes que a menudo llevo conmigo. No me ocurre el 100% de las veces ni pretendo asentar cátedra pero disfruto interactuando con las personas sin diferenciarlas escrupulosamente en niños, adultos y ancianos. Lo hago innatamente pues nunca he apreciado tantas diferencias entre unos y otros como la sociedad sugiere. Por un lado, en contra de mi anterior afirmación, está claro que cuanto mayor es una persona, más experiencia adquiere y es capaz de tomar mejores decisiones. De la misma manera, es cierto que el cerebro humano nos invita según nuestra edad a actuar de diferentes maneras. Mientras la mente de una persona mayor se va preparando para la muerte y la va aceptando, la cabeza de un joven le invita a experi...

Introspección fortuita

No puedo parar. No ha habido manera posible de escapar de ello durante toda la tarde, algo a lo que no puedo dar nombre. Es una sensación puñetera, pues no viene de algún hecho vivido recientemente, sino que me temo que se trata de algo mucho más complejo. Se trata de un sentimiento que trae consigo unas ganas terribles por vivir, aunque no de cualquier forma. Quiero vivir de forma que ayude a los demás a ser mejores. Quiero haber sido capaz de haber hecho a una persona feliz . Me siento casi obligado a hacer algo por el mundo, en respuesta a la posibilidad de vivir que se me ha proporcionado. Quiero hacer sentir orgulloso a esa misteriosa fuerza que a todos y a absolutamente todo lo mueve hacia adelante. Cuando me hundo en mí mismo en busca de tal sensación, ella huye. Me viene a la cabeza que quizás esa extraña sensación sea la respuesta a una eterna pregunta, una respuesta que nunca se dejara encontrar y que juega conmigo a sabiendas de que nunca lo haré. Mientras ...