Ir al contenido principal

La fuerza del pasado




Una de las cosas bonitas de tener un blog donde escribo mis pensamientos y sensaciones, es ver cómo van evolucionando a través del tiempo. Hace ya casi 15 meses escribí sobre la fe y me dispongo a retomar dicha entrada para reflexionar sobre ella. Para poneros en sintonía, os la copio también aquí:

Esta semana ha sido especialmente dura, mucho trabajo, escasa recompensa y por si fuera poco, mala suerte, MUY MALA SUERTE JODER. Nunca me había parado a pensar sobre que es la fe. Y como si nada, lo comprendí. Estaba acostado en la cama meditando sobre la semana pasada, la puta semana pasada, y por primera vez en mi vida me encontré pensando en que debo tener fe, fe en el futuro, fe en mí mismo.

La fe es ciega, pues no se fundamenta en nada material. La fe es la firme convicción de que algo es verdad, o de que lo será. La fe es depositar absoluta confianza en algo o alguien, sin prueba alguna. La fe es tener esperanza. En definitiva la fe es fuente de fuerza interior.

Porque si piensas que estás vencido, lo estás. Porque si piensas que no te atreves, no lo harás. Porque si piensas que te gustaría ganar pero no puedes, no lo lograrás. Porque si piensas que perderás, ya has perdido. Todo está en el estado mental.

Venia hoy del Koldo Mitxelena (biblioteca donostiarra), cansado pero sonriendo de oreja a oreja debido a la satisfacción de haber acometido con éxito el estudio, cuando me vino a la mente la entrada copiada arriba y de cómo he evolucionado en este tiempo. Sin prisa, pero sin pausa. En el momento en el que escribí la entrada estaba realmente con el agua en el cuello, arrastraba demasiada basura del pasado y es precisamente esto, “el pasado”, la llave maestra de la felicidad… o de la infelicidad.

Nos han enseñado desde bien pequeñitos que la clave del éxito en el presente está en el futuro, puesto que algún día se convertirá en el presente, pero esto tiene obvios inconvenientes. Si hemos de preocuparnos por el futuro, ¿para cuándo dejamos el bienestar de hoy?. Sin ánimos de combatir dicha teoría, que en su medida tiene sus beneficios, voy a hablaros de los poderes del pasado.

El pasado es lo que nos llena de satisfacción, desilusión, orgullo, desesperanza o cualquier sensación que tengamos en este momento. De cómo hayamos actuado en determinado momento, depende nuestro presente. Puede tardar más o menos, puede costar más o costar menos, pero acabas transformando la realidad. En el momento en que escribí la entrada acababa de empezar a querer cambiar mi vida ¡Y vaya si costó!, pero lo conseguí a base de cambios, y eso es algo que no puede prepararse en el futuro. Los cambios se han de hacer ahora o nunca.

¿A dónde quiero llegar? No sirve de nada prepararte el futuro si no trabajas el presente. Es simplemente ridículo. Quien se acostumbra a vivir para el futuro, despachando el presente para “mas tarde”, se convierte en una sombra sin vida. Hazte un pasado del que te sientas orgulloso con tu día a día y sonreirás.

Se trata simplemente de cambiar la filosofía del día a día. Según mi idea, tu yo del futuro no se acaba convirtiendo en ti al final, porque con esta mentalidad siempre estarás haciendo cosas por el futuro, y si siempre estás haciendo cosas por el futuro, nunca vivirás el presente. Es como ese agricultor que se dedica día tras día a cultivar la misma tierra, sin que le dé tiempo nunca a saborear sus frutos.

Resumiendo: amigos y amigas, hay que luchar por aquello que queramos, y es imprescindible hacerlo hoy. Puesto que como he dicho antes, es el presente el que hace el presente. Tenemos que atacar la realidad que se nos da y no simplemente intenta buscar en el futuro un pequeño resquicio donde acoplarte a ella y vivir ahí el resto de tu vida.

Comentarios

  1. Yo creo que necesitamos de la idea del futuro para poder vivir felices el presente.
    Al final, es la motivación que tenemos todos para actuar ahora.La ilusión, las expectativas, la esperanza... es la fuerza motriz que nos impulsa a actuar y, por lo menos en mi caso, disfrutar del momento actual. Tal vez el famoso Carpe Diem lleve implícitamente la idea del futuro dentro...

    P.d: Da para pensar la entradita,eh? ;)

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Desconectar

El ser humano está perdiendo facultades mentales básicas inherentes a él y el culpable es él mismo. El individuo de hoy no piensa, solo hace. El individuo de hoy no habla, solo dice cosas. Hoy en día no se quiere a un país, ni se tiene un ideal, muchas veces ni siquiera un objetivo personal, simplemente se ama a la empresa Apple y sus homólogas. Estamos ya tan habituados al marketing y a los slogans publicitarios que creemos omitir dicha parte de información cuando vemos la televisión o estamos en internet , pero lo cierto es que estamos mamando para nuestros adentros cada cachito de propaganda. Después de venir de currar a un ritmo aterrador y una cantidad de horas ingente nos vamos directamente a la tele y ahí nos quedamos horas y horas. Chupando información vacía de contenido. Los jóvenes y no tan jóvenes no se pueden separar de las redes sociales y móviles de última generación. Son palabra, gente y antisociales en vez de significado, personas y sociales. En su afán ...

El eterno presente

Entre las cosas que nuestra sociedad considera carentes de valor o socialmente no aceptadas está la de pensar libremente. La de razonar desde 0, la de llegar a conclusiones distintas a las que piensa la mayoría, la de formular una crítica activa de los ideales y pilares sobre los que se apoyan nuestra cultura, etc. En mi caso particular, esta manera de ver la vida se traduce en un blog donde escribo mis razonamientos, inquietudes y vivencias. Sin caverna no hay mito ha vivido distintas etapas, la cuales han estado marcadas por lo que siento hacia él. En su comienzo sentía muchísima vergüenza. Un adolescente siempre tiene miedo a no ser aceptado por sus amigos y familia. Buscar el equilibrio entre lo que uno es y lo que el resto de la sociedad quiere que él sea no es tarea menor. Un par de años más tarde, varios de mis amigos llegaron a él y a algunos les encantó. Igualmente la familia lo aceptó y apreció, e incluso a las novias les gustaba mi vena pensadora y escritora. Fina...

La mentira de viajar

Los avances tecnológicos, sociales y económicos de los últimos 80 años nos han dado la posibilidad de conocer mundo. Ahora somos capaces de ahorrar un poquillo de nuestro salario mensual para poder emplearlo en nuestros días de vacaciones, derecho logrado y regulado por el artículo 38 del Estatuto de los Trabajadores publicado en 1980; utilizando como medio, aviones comerciales que se llevan perfeccionando desde el 7 de diciembre de 1944, con la formación de la Organización de Aviación Civil Internacional . A pesar de la reciente popularidad ganada en occidente por viajar y de la necesidad creciente de huir de nuestra realidad de forma periódica; al igual que viajar es una autentica necesidad para que las mentes de los jóvenes se amplíen y se encuentren mentalmente cómodos en la realidad globalizada en la que vivimos; viajar es solamente un capricho capitalista más para aquellos que superamos la treintena y que hemos tenido la posibilidad de hacerlo durante nuestra juventud. ...

Edades

La vida se ve distinta dependiendo del cristal con el que se mire y para comprender mejor las diversas situaciones que se pueden dar, es necesario tener la capacidad de poder observarla utilizando diferentes lentes a voluntad. A continuación os voy a revelar una de las lentes que a menudo llevo conmigo. No me ocurre el 100% de las veces ni pretendo asentar cátedra pero disfruto interactuando con las personas sin diferenciarlas escrupulosamente en niños, adultos y ancianos. Lo hago innatamente pues nunca he apreciado tantas diferencias entre unos y otros como la sociedad sugiere. Por un lado, en contra de mi anterior afirmación, está claro que cuanto mayor es una persona, más experiencia adquiere y es capaz de tomar mejores decisiones. De la misma manera, es cierto que el cerebro humano nos invita según nuestra edad a actuar de diferentes maneras. Mientras la mente de una persona mayor se va preparando para la muerte y la va aceptando, la cabeza de un joven le invita a experi...

Introspección fortuita

No puedo parar. No ha habido manera posible de escapar de ello durante toda la tarde, algo a lo que no puedo dar nombre. Es una sensación puñetera, pues no viene de algún hecho vivido recientemente, sino que me temo que se trata de algo mucho más complejo. Se trata de un sentimiento que trae consigo unas ganas terribles por vivir, aunque no de cualquier forma. Quiero vivir de forma que ayude a los demás a ser mejores. Quiero haber sido capaz de haber hecho a una persona feliz . Me siento casi obligado a hacer algo por el mundo, en respuesta a la posibilidad de vivir que se me ha proporcionado. Quiero hacer sentir orgulloso a esa misteriosa fuerza que a todos y a absolutamente todo lo mueve hacia adelante. Cuando me hundo en mí mismo en busca de tal sensación, ella huye. Me viene a la cabeza que quizás esa extraña sensación sea la respuesta a una eterna pregunta, una respuesta que nunca se dejara encontrar y que juega conmigo a sabiendas de que nunca lo haré. Mientras ...